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Camisa de once varas

¿No te ha pasado alguna vez, que la tentación de enredarte la vida es irresistible? ¿No has sentido alguna vez que eres feliz justamente porque te estás complicando y eso hace que despliegues todas tus artes para salir del entuerto?

Eso, justamente me pasó a mí durante todo el tiempo en el cual estuve ausente de mi blog. No argumentaré falta de tiempo, ni bajón creativo, ni compromisos ineludibles: mi argumento es la complicación de mis neuronas que, a veces, prefieren dedicarse a la crudeza de la vida, a las dificultades y a buscarle las cinco patas al gato que al placer íntimo y autogratificante de escribir aquí.

Y como hablo del placer, principio y fin del sentido de la vida de todo cocinero, y el placer está unido a la felicidad, quiero postear hoy, y como acto de reivindicación, un deleite de video de una de las personas a quien yo más quiero en este mundo: Eduard Punset. Él no me conoce, pero, su sola existencia, el talento que tiene para explicarle a las masas las cosas más profundas de la ciencia y su dedicación al tema de la felicidad, hacen que él tenga un espacio en mis afectos.

Disfrútenlo:


Bailando por el medio de la calle

Estoy orgullosa, orgullosísima: y el cuento es largo.
Me fuí al evento delicioso "Por el Medio de la Calle" el sábado con la cámara nueva de mi mamá, que es una maravilla. Tomé foticos lindísmas y, cuando llegué a mi casa e intenté instalar el driver de la cámara en mi humilde pc, me salió un mensaje que decía más o menos: "No te vistas que no vas, esta cámara es mucho camisón pa´Petra".
Tuve que ir a casa de mi hermano (que está en el extranjero) a caerme a trompadas con su Mac (que ya es mucho decir) y tratar de bajarle la resolución a las foticos. Entré intuitivamente y por primera vez en la vida a Photoshop, y, Violá!!!!! Lo logré!!!! A propósito de esto, ví en estos días un programa de mi súper héroe Eduard Punset donde entrevistaba al científico norteamericano Malcolm Gladwell cuya investigación sobre la intuición es célebre. Gladwell ha descubierto que la toma de decisiones intuitiva es igual o incluso más asertiva que la racional, que muchas veces (más de las que nos gustaría admitir) mucha información sobre un asunto, en vez de aclararnos el panorama, nos lo complica. Hoy viví en carne propia esta afirmación.
Pero al grano: Por el Medio de la Calle fué una fiesta preciosa, por unas horas Chacao se vistió de feria bohemia, de rumba urbana, de jolgorio citadino. Los caraqueños (no muy acostumbrados a caminar de noche por la ciudad) nos dimos un gustazo bailando, viendo performances, compartiendo con amigos y comprando linduras. Lo único que estrañé es que no vi NADA que comer, sólo habían ventas de Nestea, cerveza y refrescos; lo más gastronómico que conseguí fué un prendedor en forma de ají picante y una cartera hecha con tela estampada de tomates. Hay que decirle a los amigos de Plátano Verde que la gastronomía es arte también.
Les dejo las fotos de mi orgullo:
Grafitti artístico, no vandálico


Mayor elocuencia, imposible


Patineteros fantasmas I

Dos chicas francesas que nos visitaban



Esta foto es mi preferida, la pintura en plena ejecución

¿Hace falta aclarar más?


Patineteros fantasmas II


Mi ají picante