Cena de navidad
A que más de una vez han cocinado así para navidad...
Murió el genio
Joseph Barbera junto a William Hanna, crearon un mundo de personajes inolvidables y momentos divertidísimos, nos dieron un humor inteligente que trasciende el tiempo. Hoy sus dibujos animados son tan vigentes como en la época en que nacieron.
Joseph Barbera murió a la venerable edad de 95 años el Lunes 18 de Diciembre de 2006. Legó varias generaciones de herederos de su arte ingenioso y un montón de carcajadas regadas alrededor del mundo.
Yo que soy amante de los gatos, soy fan de Tom y Jerry, me puedo desmayar de las risas cada vez que los veo como si fuera la primera vez. Les dejo aqui uno de mis episodios favoritos, no se pierdan la imitación de Carmen Miranda.
El eros de los vegetales
Fuí vegetariana durante 12 años, hice mi transición al omnivorismo cuando comencé a estudiar cocina. Recuerdo esa época como muy feliz, comí divinamente y no me privé de nada, descubrí el orégano, las berenjenas y la cúrcuma en esa época. Mis únicas nostalgias eran los frutos del mar y el kibbe crudo y compensaba esas ausencias con alcachofas, champiñones y aceitunas.
Aqui les pongo un comercial ingenioso, los vegetarianos recrean el erotismo a punta de ajíes y espárragos.
Recuerdo que cuando era una niña, en los años 70´s, mi mamá recibió en casa a una chica chilena que huía de la dictadura. Recuerdo que a mi abuela no le gustaba porque opinaba que tenía pensamientos muy liberales, a mi me parecía muy bonita, con ojos grandes y siempre maquillados; ella siempre me consentía.
Y ella forma parte de los chilenos que guardo en mi corazón, Pablo Neruda (quien me enseñó a enamorarme), Gabriela Mistral, Isabel Allende con sus espíritus y su recetario, el ingenioso y divertidísimo Antonio Skármeta y su Postino, el valiente Victor Jara... Y por supuesto la música del Quilapayún y de Violeta, Isabel y Angel Parra, con la que mis padres arrullaron mi infancia.
Hoy se cierra un ciclo de dolor en Chile con la muerte del dictador, del asesino, del ladrón.
Tarde llegó la justicia; la enfermedad, la demencia y la muerte se adelantaron; tal vez sea necesario que la justicia en latinoamérica camine más rápido, que abandone la modorra, que se quite la venda de los ojos y mire, de una buena vez por todas, la realidad.
Vivan las empanadas perfumadas con comino, los mariscos siderales, el curanto, el vino tinto y el manjar blanco... Viva el hirviente caldillo de congrio!!!!
En el martormentosode Chile vive el rosado congrio,
gigante anguila de nevada carne.

Y en las ollas chilenas, en la costa,
nació el caldillo grávido y suculento, provechoso.
Lleven a la cocina el congrio desollado,
su piel manchada cede como un guante
y al descubierto queda entonces el racimo del mar,
el congrio tierno reluce ya desnudo,
preparado para nuestro apetito.
Ahorarecoges ajos,
acaricia primero ese marfil precioso,
huele su fragancia iracunda,
entonces deja el ajo picado
caer con la cebolla
y el tomate hasta que la cebolla
tenga color de oro.
Mientras tanto se cuecen con el vapor
los regios camarones marinos
y cuando ya llegaron a su punto,
cuando cuajó el sabor
en una salsa
formada por el jugo del océano
y por el agua clara
que desprendió la luz de la cebolla,
entonces que entre el congrio
y se sumerja en gloria,
que en la olla se aceite,
se contraiga y se impregne.
Ya sólo es necesario dejar en el manjar
caer la crema como una rosa espesa,
y al fuego lentamente entregar
el tesoro hasta que en el caldillo
se calienten las esencias de Chile,
y a la mesa lleguen recién casados
los sabores del mar y de la tierra
para que en ese plato tú conozcas el cielo.
Pablo Neruda
Imagen 1
Me impresiona leer que la cadena de comida rápida Mc Donald´s está muy preocupada por asociar su nombre a lo verde y la comida sana (¡es como querer asociar el smog a la buena salud!) y por tal razón han incorporado en varios de sus “restaurantes” mini gimnasios que sustituyen sus coloridos parques de toboganes.
Jamás me ha gustado Mc Donald´s, no sólo por lo agresivo para la salud que es, sino porque su propuesta gastronómica no es ni siquiera mediocre, para mí es como comer papel bond con un baño de cloro. La comida de Mc Donald´s no es solo basura por su carga calórica, sino por sus sabores plásticos y sus inútiles intentos de ofrecer limpieza a cambio de un mínimo de sazón.
Y me gusta menos ahora. Querer disfrazarse con el traje de la preocupación por la salud cuando ofrecen comida basura, guarnecida por la promesa de que allí encontrarán la felicidad, me parece como mínimo, despiadado. Si conservaran su identidad y no trataran de convencer a nadie de lo que no son, entonces, serían coherentes, este intento me parece desesperado y patético. Es simple, no me gusta que me mientan.
Cada vez que veo a un padre complacer a un niño embelezado con la idea de comerse una “cajita feliz”, cuando pudiera estarse comiendo una arepita o un sanduchito con queso, se me parte el corazón. No son arranques patrióticos, no creo que necesariamente la comida casera sea siempre mejor que la industrial (muchas veces es peor), lo que creo es que hay comida buena y hay comida mala, y la de Mc Donald´s es, para mí, la peor.
Ojala que el ejercicio agudice el paladar de los “habitués” de la comida basura.
Imagen
Este Domingo
Este domingo, fui a votar, con el corazón en la mano y las tripas revueltas.
En la noche oí el resultado. Me costó dormirme, la fiesta ajena me desveló.
Ayer leí, entristecida, lo que Rafael Osío Cabrices en su bellísimo blog escribió, concordé con él en todo y una sombra oscura me cubrió los pensamientos. No sirvieron las goticas de chocolate bitter que tengo al lado de la cama para reanimarme.
Pero luego, por esas coincidencias deliciosas que siempre ocurren cuando el alma pide consuelo, leí lo que él mismo escribió en su espacio de Todo en Domingo “La Vida Sigue"
Aún sigo creyendo que esto es cierto
Salgo a votar
En estos momentos, me dirijo a hacer la cola enorme para votar.
Los pensamientos y emociones de los venezolanos parecen una bruma que todo lo abarca. Lo que tengo claro es que lo único que puedo hacer, lo que está en mis manos, es votar.
Amigos venezolanos y extranjeros, hoy no es un día cualquiera, en Venezuela estamos haciendo historia hoy, no es una elección rutinaria, nos estamos jugando el pellejo.
En la esperanza de un mañana mejor... Voy saliendo
Food Culture Museum y las lenguas en Latinoamérica
En Barcelona, España, existe el lugar de mis sueños, el Food Culture Museum. Un lugar donde se hace investigación gastronómica, exposiciones de arte, se desarrollan colecciones de libros, menús y accesorios culinarios.
Una de sus embajadoras es la chef Montserrat Guillén, una catalana exquisita, dueña del restaurant TransEAT, en el cual, la especialidad es la cocina con insectos. Ella estuvo aqui en el SIG 2004 y trajo sus bichitos, debo decir que me dí un banquete con los deliciosos grillos, paticas de saltamonte, gusanitos fritos, hormigas y escorpiones en brochetas... Saben camarón crujiente, a un camarón muy intenso.
La misma gente del Food Culture Museum, trajo a Venezuela y a 13 ciudades de España y Latinoamérica, en el 2002, su exposición "Sabores y Lenguas", un espacio lúdico y de belleza asociada al hecho gastronómico, con referencias propias de cada ciudad, platos en el suelo adornados con la creatividad local y fotografías de íconos culinarios caraqueños, los infaltables perros calientes, arepas y "raspaos". Yo disfruté mucho esta exposición, pues era interactiva, había una pared en la cual, los visitantes podían escribir dichos sobre la gastronomía venezolana.

Acabo de encontrar un lugar donde todo esto está registrado... Los caraqueños hablaron de los "mangos bajitos" del "arroz con mango" y de nuestras comidas festivas.
Los hijos de mis amigos...
Mientras Manuel le da tetero a Nicolás, su hijo recién nacido, Carlos arma fachadas con pan de jengibre y hace bombones, ambos están en Miami y son mis amigos cocineros .
En el éxodo de jóvenes que se da en Venezuela de manera masiva desde hace algunos años, estos dos amigos queridos se fueron a cocinar en el bunker de los latinoamericanos en norteamérica, Miami.
A veces pienso que uno trata a los platos que hace como hijos instantáneos y fugaces, les dedica atención, cuidado, disciplina y al final los suelta para que sean independientes y vayan a parar en las manos de otros.
La tradición y la innovación... ¿Por qué pelear?Lo que no me gusta es que los cocineros que están influenciados por ellos, los copien groseramente, se adjudiquen autorías y crean que están “adelantados”.
Usando una metáfora musical, es como pensar que el Hip Hop, un fuerte movimiento con profundas raíces urbanas, contenidos que van desde la protesta social hasta el más soez abordaje sexual y que ahora es lo “último”, sea lo más avanzado y que al jazz, el rock and roll o el polo margariteño estén en la cola.
La utilización de instrumental tecnológico en la cocina no es nueva, cuando se inventaron los electrodomésticos, lo máximo era licuar las frutas, cuando se inventó el microondas, hasta el café fue a parar en sus bandejas rotatorias. El agregado de químicos en la comida tampoco es nuevo (por desgracia), desde hace años cualquiera puede añadir glutamato monosódico a unos huevos fritos, o se puede amasar un pan con goma xantan. La transformación de los alimentos es muy antigua, ¿o es que convertir yuca, amarga y venenosa, en cazabe, dulce y comestible, no es un acto de alquimia?

Yo reconozco y aplaudo los aportes de Blumenthal y Adriá a la cocina, sobre todo, porque vienen de lugares recientemente importantes en la culinaria mundial, desplazando a los franceses, clásicos líderes de la cocina occidental. Reconozco que sus cocinas son inspiradoras, incluso poéticas; Blumenthal, haciendo un derroche de modestia, hizo una serie de programas llamados “Laboratorio Culinario” en el cual se mostró como un niño grande en una juguetería epicúrea, mezclando chocolate con queso azul y piña con chiles, develando el secreto de las papas fritas perfectas y haciendo helados instantáneos. Adriá le ofreció a Tony Bourdain una cena que lo dejó boquiabierto y sin palabras, y al día siguiente se lo llevó a un restaurant humildísimo en Roses (Girona) a comer pescado frito.

Es decir… Que los padres de esta cocina son, gente normal, juguetona, que hacen una cocina inventiva, desenfadada, retadora, pero que al mismo tiempo comen helados y pescado frito… Los padres de esta cocina no andan peleando con nadie para “defender” sus creaciones, al contrario, son tipos encantadores, trabajadores, consagrados a su vocación, generosos al compartir sus secretos. ¿Cómo entonces es que, cocineros cuyos trabajos están inspirados en ellos, digan cosas como que el que hace atún abrazado se quedó en el pasado, o que, nosotros, los cocineros de la cocina clásica sentimos envidia por no pertenecer a esa “cúpula de la nueva sapiencia gastronómica”?
Para mí decir eso es como, usando de nuevo una imagen musical, que todas las cantantes deberían querer cantar como Shakira (a quien admiro y disfruto) porque ella innovó y propuso un estilo de cantar diferente y que aspirar al canto operático, por ejemplo, es ser anacrónico. Una vez leí a Gabriel García Márquez quien decía que uno debe evitar parecerse al autor que más admira y Antoni Gaudí, en un derroche de genialidad, dijo que ser original era volver al orígen…
La novedad es bellísima, a mí me encanta, admiro profundamente a quienes tienen el coraje de salirse de lo tradicional y proponer cosas nuevas, la creatividad es una de las cualidades humanas que más me conmueven, pero aprecio mucho también las cosas clásicas, y para muestra estos botones…Siempre regresamos a Ella Fitzgerald, Mozart, Mercedes Sosa, María Callas, Simón Días, Los Beatles, Beethoven, Freddy Mercury, Celia Cruz o Rubén Blades, porque hay sólo dos tipos de arte, el bueno y el malo, no importa si se está haciendo justo en este instante o pertenece al griego antiguo.
Imagen1




