El sabor comienza por el aroma

Néstor Cárdenas lo tiene claro, la percepción del sabor comienza cuando el aroma llega a la mucosa nasal, luego se complejiza cuando entran a jugar el gusto (ácido, dulce, salado, amargo y umami), la textura y la temperatura. Néstor lo tiene tan claro que justamente ese es el nombre de su bello blog, en el cual nos pasea por sus creaciones culinarias. 

Tuve la suerte de tener a Néstor como alumno de cocina y sólo tengo cosas buenas que decir sobre él: no sólo parece un actor de cine, sino que es talentoso, laborioso, ingenioso y tiene un agudo sentido del humor. Es un fotógrafo de animales con un ojo prodigioso, es un panadero apasionado y un diseñador gráfico magnífico. Pero lo más importante, lo más sobresaliente de su personalidad es su buena índole.   

Néstor tuvo la gentileza de reseñar mi más reciente velada de Cuentos Gastronómicos en La Clef, a la cual asistió (muy bien acompañado). Estoy agradecida y conmovida... Aquí está el link.

Mérida

La primera vez que pisé Mérida tenía 18 años y cuando llegué sentí que había llegado a casa. Volví al poco tiempo y sentí lo mismo. Tres años después, guiada por el amor, me fuí a vivir en una casa enorme de 6 habitaciones a la orilla de un río en San Rafael de Tabay y, desde ese momento, no hay un lugar en el mundo donde yo me sienta mejor. Allí cultivé amistades profundas, allí crecí y estrené mi adultez, allí di mis primeros pasos en la investigación gastronómica; Mérida es para mí mi ciudad natal adquirida.

Fuí allá la semana pasada en viaje relámpago, visité el mercado principal, compré queso provolandino, vegeales secos de "La Boconesa", masa de maíz pelao´, y "Truchineta": huevas de trucha deshidratadas con sal. Este mercado es no sólo el típico lugar común turístico, es muchísimo más que ésto: es un paraíso para el cocinero. Se consiguen desde champiñones y alcachofas fresquísimas, hasta rarezas como Stevia, huevos de gansa, harinas de múltiples cereales y esa delicia cuya fórmula guardan celosamente los merideños, llamada vitamina y que sólo puedo describir como una nube dulce y avainillada que podría tomar todos los días en vez de agua.

Visité también un imperdible para mi: "Tía Nicota" cuyo souflé de palmito es inigualable.

Pero el banquete me lo dí en Barvas Pizzas y Focaccias. De la mano de mi amigo Antonio Gámez (y el idioma español no me alcanza para agradecerle todas las atenciones y gentilezas que tuvo conmigo en este viaje), me devoré una focaccia con salmón ahumado, lechugas, aceitunas negras y aderezo de queso crema que estaba suculenta. El detalle magnífico: La masa deliciosa, tersa, gustosa y de un grosor perfecto. Antonio se comió una pizza "Criolla" con carne mechada y queso blanco.











Ya de vuelta suspiro (como cada vez que vuelvo de allá) y me pregunto si alguna vez podré cambiar en mi partida de nacimiento Caracas por Mérida.



Cuentos gastronómicos (si!!! de nuevo!!!) y poesía en La Clef

El 24 de Junio mi amiga Arlenis Olivero me invitó a su restaurant La Clef y lo convirtió en auditorio para leer mis cuentos gastronómicos y escuchar la voz maravillosa de Aury Tovar. Como la experiencia fue tan linda, nos divertimos tanto y a la gente le encantó, vamos por la segunda.
El próximo sábado 2 de Agosto, Cuentos Gastronómicos, por esta servidora y Recital de Poesía con María Vazquez Benarroch, Edda Armas, Jason Maldonado y Rafael Urdaneta. Además, degustación de vinos Luis Alegre.
La velada estará deliciosa y nada mejor que pasar la noche del sábado entre amigos, buenos vinos, cuentos y poesía.
La Clef queda en el C.C Terraza de La Lagunita, Nivel 3.
Tlf: (0212) 424.98.08.


Cocina y cine, el eterno romance
A partir del momento en que encontré esta escena editada de la película "El Profesional" se me metió entre ceja y ceja, no sólo hacer una lista de películas cuyo tema sea gastronómico, sino incluir películas de cualquier género en las cuales existan escenas en restaurantes, personajes cocinando o comiendo, mercados o cualquier sugerencia culinaria. A mí por ejemplo me encanta la escena del restaurant de la película "Mrs. Doubtfire" cuando el pretendiente de la ex se atraganta con un camarón bañado en pimienta de cayena.

Mi lista es, sin orden ni concierto:
1. Ratatouille, toda, de principio a fin. Me parece LA película gastronómica, la que revela la locura y la pasión con la cual los cocineros nos tomamos asuntos como el aceite, la frescura de las verduras y las críticas.
2. El festín de Babette. Mi escena favorita no es gastronómica, es la posterior al banquete cuando los viejitos salen bailando y tomados de la mano de aquella cena majestuosa.
3. Como agua para chocolate y los eróticos chiles en nogada que pusieron a correr hasta al cura.
4. Spice y la lección de gastro-astro-nomía que le da el abuelo al niño en el almacén de especias. El actor principal, George Corraface, es para mí, uno de los hombres más bellos de la tierra y sus alrededores.
5. La Casa de los espíritus y la escena bellísima de la merienda entre Clara y Férula.
6. Woman on top. Toda, de principio a fin es una delicia.
7. Tomates verdes fritos y dos escenas memorables: la guerra de harina y moras entre Idgie y Ruth y la cena baja en calorías que Evelyn le deja a su esposo en la mesa mientras ella va al gimnasio (y por supuesto, la barbacoa de carne humana que improvisaron en plena fiesta de la iglesia).
8. Venus as a boy, que no es una película, es un video de Bjork que se desarrolla en una cocina azul, preciosa.
9. El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante. Con esta película tengo una relación amor-odio. Me da pavor verla, pero cuando la veo la disfruto mucho. Es dura, cruel y toca uno de los tabúes más perturbadores para la humanidad: el canibalismo.
10. Mrs Doubtfire. Los senos postizos de la niñera trasvesti incendiándose en su primer día de trabajo y, como dije antes, el camarón picante asesino.
11. Amelie, rompiendo la creme brulée con la cucharilla y prendiendo la máquina del café para que no se oyeran los gritos orgásmicos de su amiga Georgette.
12. La gran noche. Toda, un poema visual inspirado en las desventuras que sufren los dueños de restaurantes modestos. Una obra maestra.
13. Entre copas. De nuevo mi escena favorita no es de contenido gastronómico. El futuro esposo tratando de recuperar la billetera que dejó en la habitación de una amante casual. Creo que jamás me he reído tanto en una película.
14. Analízame. La escena del restaurant cuando Paul Vitti sospecha que el psiquiatra lo está espiando y habla con un cómplice en clave.
Por favor, quiero pedirle a mis amigos visitantes que me digan sus películas favoritas con contenido gastronómico, o las películas en las que hayan visto alguna escena culinaria.
Gracias!!!


Los panas de Carlos al rescate


Que el gremio cocineril está compuesto por una banda de desadaptados, gozones, irreverentes, noctámbulos, narcisistas despóticos y competitivos, es un prejuicio extendido y muy injusto. Admito que hay algo de hedonismo en dedicarle la vida entera al aceite de oliva, las frutas, el foie y el arroz arbório, pero siempre he pensado que quien se dedica a la cocina tiene en lo más profundo el deseo de alimentar al otro y, que refinado, dicho deseo se convierte en un oficio dignísimo que aporta bienestar y felicidad al mundo.

Hoy los panas cocineros de Carlos García se unen para darle una mano en un momento difícil, aportando su trabajo y su inspiración. Dejo aquí textual la invitación:

“Cocineros por un cocinero”

Solidaridad: El ingrediente secreto

“Cocineros por un cocinero” es el nombre de un admirable evento, por medio del cual los grandes chefs de la actual movida gastronómica venezolana, sumando la adhesión desinteresada de más colegas, restauradores, bodegas, casas destiladoras y proveedores, le están demostrando a un apreciado compañero, Carlos García, que el espíritu del gremio culinario incluye y convierte en acciones ingredientes tan especiales como el principio ético y humano de la solidaridad. El evento programado consiste de cuatro cenas: dos, el martes 05 y miércoles 06 de agosto en el comedor del Instituto Culinario de Caracas (ICC) ubicado en Chuao; y dos, el jueves 07 y el viernes 08 en el restaurante ALTO ubicado en Los Palos Grandes. Los menús gourmets serán dispuestos con el correspondiente maridaje. En esta ocasión, los Chefs José Luis Saume, Liselotte Salinas, Ma. Elisa Romer, Tomás Fernández, Pocho Garcés, Eduardo Moreno, Ma. Fernanda Di Giacobbe, Hector Romero, Sumito Estévez, Pascal Cherance, Henrique Ramírez, Ana Belen Myerston, Oriol Serra, Selva Silva, Mercedes Oropeza, Enrique Limardo, Tatiana Mora, Paul Launois, Víctor Moreno, Francisco Abenante, Florencia Rondón, Juan Carlos Bruzual y, por su puesto, Carlos García, han diseñado dos suculentas propuestas con su respectivo maridaje que prometen ser inolvidables. Cuatro citas, cuatro ocasiones especiales, en que el turno tocará ahora a los activistas de las buenas causas y a los amantes de la buena mesa, para combinar el placer y el deber. El respetado Chef Carlos García, Tenedor de Oro 2007, necesita apoyo para poder superar una difícil y costosa contingencia médica familiar, y a esto responde la iniciativa. Mayor información sobre los cupos y reservaciones se ofrece por los siguientes teléfonos: El Comedor del ICC (0212) 992.2429 y Alto (0212) 284.3655.

El cerebro, sus misterios y su belleza
En algún sitio algo increíble espera ser descubierto
Carl Sagan

Hace algunos años, mientras estudiaba psicología en la U.C.V, temblaba al imaginar lo que sería de mi vida cuando comenzara la materia "Neurofisiología". Yo, que me siento mucho más cómoda en el lenguaje artístico, subjetivo y emocional que en el científico, le tenía terror al asunto. Pero, apareció Claudina Albornoz (quien nos dejó huérfanos de ella prematuramente), con sus faldas de colores, su risa encantadora, sus agendas de Mafalda y sus clases maravillosas, y me invitó a enamorarme del cerebro y sus misterios. Luego de su primera clase, me sentí eufórica y pensé "Carajo... Debí ser valiente y estudiar medicina para dedicarme a la neurociencia". Desde ese momento, cualquier cosa relacionada con sangre, órganos o huesos me sigue provocando pánico, pero a la voz de cerebro, siento fascinación.
Hoy me encuentro con este estremecedor testimonio, de Jill Bolte Taylor, científica neuroanatomista, que tras dedicar su vida a la investigación de la enfermedad cerebral, un día se encuentra conque ella misma es un paciente. Su descripción de la vivencia del derrame cerebral es poesía pura, sus hallazgos como científica y como ser humano me parecen joyas de sabiduría.
Por alguna razón recordé a mi papá y una conversación que tuve con él cuando tenía diez años, yo había oído una palabra que me sonó rarísima y fui a consultarlo con él: "Papá ¿qué significa afrodisíaco?" mi papá antropólogo y profesor universitario me dio una clase sobre cuernos de rinoceronte, miel con almendras y pensamiento mágico, y al final me dijo "... Pero la verdad Karina, es que el único afrodisíaco que realmente funciona es el cerebro".




León y Mathilda toman champaña
A León lo pone nervioso la vivacidad de Mathilda, quien florece en su pubertad asimilando la dureza de su vida de huérfana. Mathilda ve en los ojos adormilados de León un lugar seguro donde poder reposar tranquila. León y Matilda se aman, se necesitan, se protegen, se consuelan y se dan mutuamente razones para vivir. León es asesino a sueldo, sicario italiano sin raíces, sin vínculos; un insomne que prefiere pasar en vela sus noches antes que entregarse al sueño que lo enfrentará con su vida. Mathilda sólo extraña a su hermano menor, muerto a manos de policías corruptos. Estoy hablando, por supuesto de la maravillosa película "Leon" (traducida para los hispanohablantes como El Profesional) del excelente director francés Luc Besson.
Buscando en youtube, principio y fin de toda cosa grabada en el mundo, encuentro esta joya, esta escena gastronómica en la cual, una desenfadada Nathalie Portman (de quien jamás podré decir demasiado, pues me parece un monumento al talento actoral) brinda, ríe y trata de seducir a un apenadísimo Jean Reno (el feo más bello y con la voz más cálida del cine).
Me pregunto cuan doloroso puede ser para un director eliminar de la edición final escenas tan buenas como éstas. Me pregunto cuál será el criterio. Hoy, luego de verla, disfruto mucho más la película, veo al fin las evidencias de la tremenda tensión sexual entre los personajes (quizá fue justamente esta tensión la que hizo que "edulcoraran" la relación entre León y Mathilda).
No hay nada oculto entre cielo y tierra y hoy nos damos un gustazo viendo la escena del restaurant de "Leon".



A mí no me gusta el chocolate

Bueno, sólo un poquito... En bombones, en taza y en Nutella; de resto, torta de chocolate, galletas de chocolate, brownies, helados y demás inventos gastronómicos oscuros, la verdad, no me gustan. Pero me parece un ingrediente fascinante. Trabajar con él requiere de ciertos conocimientos y de cierta sensibilidad que la mayoría de los cocineros no tenemos. Eso si, cuando alguien descubre como manejarlo, se desarrolla un enamoramiento, una pasión descontrolada.

Joel Elíaz descubrió que le encantaba trabajar con él y se dedica, además de dar sus cursos de panadería profesional, a enseñar a todo el que quiera, el paciente y delicado arte del temperado, de la confección de bombones y turrones y de desentrañar los secretos de este maravilloso aporte de América a la gastronomía mundial.

¿Qué sería del mundo sin el chocolate? Tal vez es el color, el perfume intenso, la cremosidad, pero el chocolate, lo admito, es sexy. Entiendo perfectamente a los chocoadictos y festejo el hecho de que, en su versión más oscura, sin el disfraz azucarado y lácteo, aporte precursores de neurotransmisores que eviten la depresión.

Aquí les dejo algunas fotos del Taller de Chocolatería que los amigos del Gapp ofrecen a todo amante del chocolate, por si acaso quieren convertirse en Oompa Loompas:











QUE VIVAN LAS MUJERES!!!!!

Yo tengo una predilección especial por Miguel Bosé... No sé... Cuando canta siento que siempre me está cantando a mí. No sólo creo que es un artista integral, sino que tanbién es una buena persona, de esas que podrían ser parte de mi círculo de amigos más queridos.

Miguel Bosé siempre ha hecho cosas fantásticas, como enfundarse en un vestido y actuar de trasvesti o cantar en la frontera colombo-venezolana en un calor inaudito vestido de blanco.

Hoy Miguel Bosé le regala a las mujeres, las que lloran, las que ríen, las que sienten dolor o prefieren comer chocolates a palmitos esta belleza:

Libertad multicolor
Este tema es espinoso: hoy se celebró la Marcha del Orgullo Gay en Caracas. Un montón de gente (valientísima) salió a marchar. Multi color, multi pensamiento, multi orientación sexual, multi convicción política; unidos por el hecho de llevar, entre el pecho y la espalda, un anhelo que decidieron hacer público corriendo los riesgos que eso significa.
Yo tengo una opinión personal (claro) al respecto: me moriría de tristeza si yo no pudiera tomar de la mano al amor de mi vida en la calle porque se ve feo. Me moriría de indignación si alguien se sintiera con el derecho de criticarme, y hasta juzgarme de inmoral, por sentir amor... O deseo. Me invadiría la ira si alguien me calificara como persona utilizando el criterio de mi comportamiento íntimo. Se me despertaría el instinto asesino si yo recibiera burlas por mi manera de hablar, caminar o gesticular.
Alguien una vez me dijo que ser homosexual era contranatura. Para mí natura ha demostrado ser una madre cruel. Siembra en el corazón de algunos de sus hijos un deseo y en el corazón de los otros la convicción de que pueden lanzar la primera piedra. Natura y su tremenda tendencia a la destrucción y al derroche de desastres: tsunamis, terremotos, inundaciones, tornados; natura y la pirámide alimenticia: el depredador y su presa; natura y la contradicción del alma del ser humano: víctima y victimario de sí mismo, me hace pensar que natura no necesita ser complacida y menos con el comportamiento sexual del homo sapiens.
Mi opinión es que el erotismo en general, aquella cosa maravillosa en la cual se sublima el deseo sexual para convertirse en poesía de la piel, es totalmente contranatural pues no es reproductivo y los animales (los mejores representantes de natura) van a lo que van sin besos, sin caricias, sin promesas, sin amor. Mi opinión es:¡Que viva lo contranatural! los tacones altos, los tintes para el cabello, los pantalones strech, el vino tinto, el queso azul, la cocina tecno emocional, las cremas hidratantes, los aviones, el chat, la monogamia.
Y si el argumento es religioso, aquellos que creen en el maravilloso y amorosísimo Jesús deberían recordar que dijo que de su presencia en adelante sólo un mandamiento deberíamos seguir: Amarnos los unos a los otros, al prójimo como a nosotros mismos. A veces me imagino la cara de pánfila que pondré si el juicio final existe:
Jesús: Kary, hija ¿conseguiste encontrarme a mí en tus hermanos? ¿conseguiste amarlos?
Kary: Ehhh... Bueno... A algunos.
Jesús: ¿A algunos? ¿Cómo es posible? mi resplandor se manifiesta en TODOS... ¿No lo viste?
Kary: (en el colmo de la verguenza) No... En los que eran muy diferentes a mí, no.
Jesús: Hijita... Cuánto lamento que hayas perdido el precioso y cortísimo tiempo en la tierra...

Fotos de la parranda multicolor a la que llegué por accidente









P.D: Gracias a los amables modelos que se dejaron fotografiar sin decir ni pío.