Eduardo es un gran cacao


Mi alto pana Eduardo Delgado, cuyas letras siempre son una delicia, me envió esta belleza que escribió, conmovido por un regalo cacaotero que le hicieron. Disfrútenlo.

El Gran Cacao

He recibido de una gran escritora un regalo: Bolitas de cacao.
Cristina, que así se llama mi benefactora ha inundado mi alma con el olor de esas benditas costas orientales donde el verde salvaje del follaje lucha con el verde esmeralda del mar. No por casualidad el nombre científico del Cacao es "Theobroma Cacao", etimológicamente "Alimento de los dioses"... Y uno se imagina a Ganímedes afanaíto allá en el Olimpo hirviendo leche y rallando Cacao para endulzarle la vida a Zeus cuando tenía aquel gran dolor de cabeza luego que de ella afloró Atenea.
Acá en Venezuela, antes que se descubriera que el Petróleo servía para otras cosas que ensuciar las alpargatas, las arcas se llenaban con las ventas de Café y Cacao. Porque, si no lo sabian, no solamente tenemos las mujeres mas bellas, el salto de agua mas grande, sino que tenemos el mejor Cacao del mundo. Vuelvo... Dado que las fortunas se amasaban a punta de chocolate, se les dió a llamar "Grandes cacaos" a las personas cuya opulencia era evidente.
De algún modo me siento un "Gran cacao", no tanto por la opulencia financiera, sino por la opulencia espiritual con que ese Cacao inunda en mi alacena. Gracias Cris, te devuelvo en bendiciones esas esferas de opulencia.


Mis primeros 2000

Doy las gracias, llena de emoción y entusiasmo, a mis prmeros 2000 visitantes. Este blog ha significado para mi, mucha diversión, responsabilidad, inversión emocional y cariño. me he contactado con gente linda, he compartido intimidades y notas gastronómicas, he escrito más que nunca... Y estoy feliz...


GRACIAS!!!


La Belleza Curvilínea


Mi amiga querida Mayela Quesada me envió un escrito, hecho por un anónimo, de una belleza y una fuerza tan conmovedora que lo pongo aqui tal como me llegó (hago sólo 2 comentarios señalando desacuerdos con el autor del escrito y otros en completo acuerdo)
Si alguien conoce a este personaje maravilloso del universo masculino, por favor, háganlo saber para darle el crédito.


1) Nos importa un carajo cuanto pesan. Es fascinante TOCAR, ABRAZAR Y ACARICIAR el cuerpo de una mujer. PESARLA, no nos produce ningún efecto.
2) No tenemos la menor idea de lo que es un talle. Nuestra evaluación es VISUAL. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena. No nos importa cuanto mide en centímetros. Es una cuestión de proporción, no de medida.

3) El prototipo IDEAL del cuerpo de una mujer... son las modelos de almanaques de gomería. Curvilíneas, pulposas, femeninas... esa clase de cuerpo que de un solo golpe de vista uno identifica sin duda alguna y en una fracción de segundo: MUJER. Las flaquitas que desfilan en las pasarelas, siguen la tendencia diseñada por modistos, que dicho sea de paso, son TODOS PUTOS , y odian a las mujeres y compiten con ellas (No estoy de acuerdo, ni todos los diseñadores son gays, ni todos odian a las mujeres). Sus modas, son lisa y llanamente agresiones al cuerpo que odian (también en desacuerdo... Y voy solo a nombrar a Angel Sánchez, que ha hecho ver bellísimas a infinidad de mujeres)


4) No hay belleza más irresistible en la mujer que la FEMINIDAD Y LA DULZURA. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras.

5) El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Úsenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros.

6) El pelo, largo o corto, pero femenino. Para cortes masculinos estamos nosotros. (Con la excepción de Siead O Connors, que se ve bellísima con su cabello al ras)

7) Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. Para que carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros?

8) Una lola es una lola, las caderas, son caderas y punto. Si la naturaleza les dio ese aspecto curvilíneo, es por algo y reitero: A NOSOTROS NOS GUSTAN ASI. Ocultar esas curvas, equivale a tener tu mejor sillón embalado en el sótano.

9) Es una ley de la naturaleza que todo aquel que se casa con una modelo flacucha, anoréxica, bulímica y nerviosa al poco tiempo se elige una amante pulposa, simpática, relajada y llena de salud.

10) Entendámoslo de una vez: traten de gustarnos A NOSOTROS, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuan lindas son, de mujer a mujer. Ninguna mujer va reconocer JAMAS delante de un tipo que otra mujer está linda...de la misma manera que el capo de la Coca Cola, jamás le dirá a un empleado que el capo de la Pepsi es mejor gerente que él y paga mejores sueldos. (estoy en franco desacuerdo con esta afirmación. Para mí la belleza es la belleza, se encuentre en un cuerpo masculino o femenino, las mujeres que no admiten la belleza de otra mujer lo hacen por que las consideran competencia. Las mujeres que no somos competitivas, es decir, que estamos seguras de nosotras mismas, vemos en las otras mujeres a amigas, compañeras y "militantes" del mismo género)

11) Las jovencitas son lindas...pero las de 35 para arriba, SON EL VERDADERO PLATO FUERTE (música para mis oídos, me estrené este año como plato fuerte). Por Karina Mazzocco, o Eva Longoria, somos capaces de cruzar el Atlántico a nado.

12) El cuerpo CAMBIA. Crece. No pueden pensar sin estar psicóticas, que les puede entrar el mismo vestido que cuando tenían 18 años. Además, una mujer de 35, que le entre la ropa de cuando tenía 18, o tiene problemas de desarrollo, o se está autodestruyendo.

13) Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa. O sea: la que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta, vendrá en septiembre, no antes); cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas (no se sabotea ni sufre); cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas (los chicos están bien adonde están y no se van a morir por no ver a su madre una hora y media); cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra (no piensa en que le está quitando algo a sus hijos, sino que sabe que ella lo vale y por eso lo adquiere); cuando hay que ahorrar, ahorra (y no sufre pensando en lo que se priva, porque lo hace por algo) (esta es mi parte favorita, es decir, que a los hombres les gustan las mujeres sanas y sensatas)

14) Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, NO LES QUITAN SU BELLEZA. Son heridas de guerra, testimonios de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años al pedo en formol ni en un spa. Han VIVIDO.El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos los hombres, donde nos alimentaron, nos acunaron y que nosotros sin querer, arruinamos llenándolas de estrías, de cesáreas y demás cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos.

Cuídenlo. Cuídense. Quiéranse.La belleza es todo eso. Todo junto.

¿Con quien tendría una aventura?

Una vez, una amiga querida (que ahora es Latin American Idol) me hizo una pregunta inquietante “Kary, ¿Con quien tendrías una aventura?” Yo que tolero poco el estrés y que soy bastante protagónica, le dije que me era difícil imaginar a alguien con quien pudiera lanzarme esa locura de andar escondida, diciendo mentiras y callándome la felicidad de un enamoramiento, a mi, que todo se me lee en la cara, me descubrirían en un dos por tres. Ella respondió, sin titubeos, que Al Pacino la conduciría, con gracia y soltura, a un episodio clandestino sin pestañear. Yo lo pensé, Al Pacino es un atraco, y desde que protagonizó junto a Michelle Pfeiffer “Frankie y Johnny” me quedé con la impresión de que debe ser tan buen actor como amante y cocinero.

Pero la verdad es que recientemente, he encontrado la respuesta a la turbadora pregunta, este hombre podría, llevarme con la misma gracia y soltura de mi amiga cantante en pos de Pacino, a pesar de su figura delgadísima y su cigarrillo eterno, a un incidente secreto, fugaz e indeleble, lleno de culpa y felicidad. Tiene suficiente encanto como para volverme loca por él, suficiente inteligencia como para ser divertidísimo, y suficiente pasado oscuro y tendencia al mal vivir, como para que todo quedara en una aventura sin compromisos y sin futuro. Es decir, sería perfecto.

Me refiero, a Anthony Bourdain.

Este cocinero – escritor (mis dos debilidades) que se formó al calor tanto de la academia como del trabajo, es capaz de comerse cualquier cosa que se mueva, escribe con una verdad y una intensidad arrolladoras, tiene suficiente sensibilidad como para haber aprendido español para comunicarse bien con su brigada inmigrante, conmoverse al conocer Machu Pichu o hablar sin tapujos de su pasado sumergido en las drogas y en el alcohol.

Hoy les recomiendo su programa “No Reservation” que en Venezuela transmite Travel and Living y su libro “Kitchen Confidential”, traducido al español como “Confesiones de un Chef” (Editorial RBA)

Mientras, yo sigo suspirando por su voz pétrea, su anatomía de libélula y su inteligencia a toda prueba.

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... Se cocina el Manchamanteles

Mis amables amigos de www.afuegolento.com tuvieron la gentileza de publicar mi cuento Manchamanteles en su web.

Esta es una amistad que roza los 6 años y de la cual me siento muy feliz. Gracias a Koldo, Mercedes y Conchi por dejarme habitar sus espacios mayorquines.

Manchamanteles*


Para Edmundo Escamilla, Yuri de Gortari y su Manchamanteles iluminado por “La Bombilla” del D.F.

Dos paralelas se amaban, Ay de mí.
Gesualdo Bufalino
Estaba triste, como había estado los últimos cuarenta años. Intentó devolverle el ánimo floral de los viejos tiempos a su alma sin haberlo conseguido. Sus recuerdos la abrumaban y un suspiro oceánico hacía espuma en su garganta, ahogándola en un llanto liso, silencioso y tierno que nadie había notado en todos estos años.

Tenía una imagen nublada de él, pero en cambio, recordaba exactamente el timbre de su voz, masculinamente baritonal, y el olor a miel que lo acompañó siempre. Sus vidas se cruzaron en el azar de la ciudad, entre el smog de autobuses y niños ajenos que salían de la escuela. Se descubrieron en secreto, se mintieron con ternura, se mimaron con fiereza, se amaron con desapego y finalmente, se separaron por aquello de que lo nuestro es imposible.

Luego, serenamente, decidió seguir viviendo, recobró el apetito que la abandonó durante meses, volvió a maquillarse, encontró un nuevo amor, vinieron los hijos, las angustias de la treintena, las vacilaciones de la cuarentena, el divorcio a los cincuenta y cinco, y ella misma, químicamente pura, a los sesenta.

De vez en cuando, el suspiro salino encontraba una rendija para salir, como ese día. Cuando la tristeza la amuralló, decidió cocinar para conjurar el mal de amores que le torcía el corazón desde hacía cuatro décadas, buscó en su biblioteca y encontró un libro de cocina mexicana. Nombres de fábula como cochinita pibil o huachinango a la poblana le hacían agua la boca y retumbaban en su alma como un eco festivo, continuó buscando hasta que encontró la receta de un plato audaz con el lúdico nombre de Manchamanteles.

La idea de comerse en un mismo bocado, carne y frutas la alegró y se puso manos a la obra. Licuó los chiles con las especias y los tomates, frió las tajadas de plátano, cortó la piña y el cerdo en trocitos y lo guisó todo.

Dispuso la mesa como si hubiera invitados, el silencio solo era interrumpido por los maullidos de La Niña, su gata mestiza y callejera que la adoptó como mamá, con quien tuvo el vínculo más parecido al amor desde que sus hijos emigraron y de quien había aprendido algunos gestos de sibaritismo como dormir la siesta.

Sirvió su Manchamanteles con arroz blanco y se llevó un poco a la boca. El intenso perfume de la canela se metió por las grietas más recónditas de su espíritu, pensó que jamás había cocinado tan bien y probó un segundo bocado. Se dio cuenta de que estaba delicioso y se sorprendió, los sabores que había logrado eran extraños y aventureros, una ola de valor la recorrió, varios pensamientos la abrumaron y un nudo en la garganta estalló en forma de risas.

La piña dulce evocó en ella sus besos frutales, su voz melosa susurrándole blues al oído, las noches acarameladas entregados al amor y a las promesas, los recuerdos fueron apremiantes y urgentes, el manchamanteles ardía en su boca y los recuerdos en sus entrañas.

No terminó de comer, se levantó abruptamente y caminó, se encontró consigo misma en un espejo y vio los rayitos en el cabello para disimular las canas, diez kilos más que en aquellos tiempos, la misma boca en forma de corazón que lo volvía loco y una determinación en sus ojos desconocida para ella.

Hizo el primer acto de valentía de su adultez y subió corriendo las escaleras, tomó la guía telefónica y empezó a buscar por la letra G el apellido del amor de su vida, para invitarlo a comer Manchamanteles.
*Manchamanteles: estofado mexicano compuesto de carne, generalmente cerdo o pollo, frutas como piña y manzana, canela, clavos, pimienta guayabita, tomate, cebolla, ajo, chile ancho, chile guajillo y tajadas de plátano macho fritas.

La Cocina Sagrada de Bolivia


Ricardo Argandona es un personaje interesantísimo, es Restaurador de Obras de Arte, divide su tiempo entre Bogotá, Nápoles y La Paz y además… Cocina. Trajo de su tierra boliviana un montón de joyas gastronómicas precolombinas, una historia conmovedora sobre sus ancestros y el corazón enamorado de sus raíces.

Empezamos el taller de Cocina Tradicional Boliviana en el Marco del Encuentro sobre el Patrimonio Inmaterial viendo los ingredientes, muchos desconocidos por mí, como por ejemplo la Kaya, una raíz larga y oscura con un sabor terroso que él sirvió con melado de papelón.

Nos alegró la vida con una Sopa Peske hecha con Quinua, ese cereal prodigioso que alimentó al imperio Inca y que ahora occidente re descubre con asombro, nos regaló unas papas deshidratadas y vueltas a hidratar, gratinadas queso y crema de leche, nos habló largo y sabroso sobre su país y la errada noción de que es helado y montañoso, resulta que solo el 10% de Bolivia es altiplano, en el resto hay selvas, valles y llanos, de su lago, o mas exactamente, mar interno, Titicaca, con su exhuberancia en peces y su halo sagrado. Dijo algo que me emocionó, hablando de las lenguas que se hablan en Bolivia nos dijo que “el Aymara es gutural, en cambio el Quechua es suave y cadencioso”… Imaginé la dicha de ser políglota en idiomas tan bellos para poder escribir cuentos con ellos.

Luego del taller tuve la suerte de sentarme a hablar con él y con mi recién estrenada amiga Moira sobre Venezuela y Bolivia, las coincidencias y diferencias como países latinoamericanos, los eventos recientes y el futuro que nos espera, creo que los tres llegamos a la misma conclusión, lo que hace falta en Latinoamérica es respeto hacia nosotros mismos, con eso sería suficiente.

La sofisticación viene del Perú


Siempre creí que en la América pre hispánica se comía con las manos…
Oh sorpresa! Los Incas comían con cucharilla, y tenían un vocabulario gastronómico extenso y refinado, en el mismo momento que en Europa, nadie conocía los cubiertos.

La Chef Gloria Hinostroza de Molina, Encargada de Enseñanza en la escuela Le Cordon Bleu Perú, no sólo nos deleitó con su pulcra y hermosa cocina, sino que nos conmovió con su sabiduría sobre la gastronomía de sus antepasados Incas.

Para ese imperio de ingenieros, tejedores, escultores y cocineros, la comida era sagrada, su riqueza no era el oro ni la plata (y eso que eran orfebres exquisitos), su más grande posesión era la comida. Eran expertos en el secado de los alimentos, y llegaron a tener reservas suficientes como para alimentar a todo el imperio durante diez años sin producir nada.

Manipularon genéticamente la papa, que era una raíz venenosa, cultivaron ese cereal maravilloso que es la quinua, no existían epidemias y la realeza usaba nombres de alimentos, justamente porque eran sagrados.

Con una delicadeza y una sabiduría digna de reina, la Chef Gloria nos relató como la "Causa" (un plato delicioso hecho con capas de puré de papa, ají y un relleno de atún o pollo) viene de la palabra “Causac” que significa “Papa” que a su vez significa “lo que da vida”, que la “Carapulcra” de cerdo que nos comimos y que disfrutamos con el alma, venía de “Cala” que significa “Piedra” y “Pulcra” que es “Puerta del Horno”, pues este contundente plato se hace con papa seca en trocitos y ese procedimiento se hacía en las puertas de los hornos, que, y esto evidencia la sofisticación de la que hablo, existe en quechua una palabra para designar a cualquier alimento que esté tostado, “Paru Rocro” que “Paru” significa “Tostar” y "Rocro" es la mezcla de papa con ají, que esa genialidad llamada “Pacha Manca” (una preparación que hacen en un horno de tierra, con piedras calientes donde se cocinan diversas carnes con papa, ají, batata, hierbas aromáticas y maíz) viene de “Pacha” que significa “Tierra” y “Manca” que significa “Olla”.

Nos deleitamos con unos buñuelos de yuca, quinua y queso parmesano sobre salsa Huancaína, la anteriormente comentada Carapulcra y una delicia de postre, una Mousse de Lúcuma, expresando así el mestizaje y la memoria ancestral que a los peruanos les corre por las venas.
En honor a la antiquísima y primorosa gastronomía Inca, adopté a una llama virtual a la que bauticé Carapulcra.



Court Boullon… Cuguyón…

Resulta que en Guiria se come curry de Madrás con fervor hindú, crecen los echalotes como monte (les dicen “charlotas”) y hablan Patuá. Hubo una entusiasta migración francesa, holandesa y de las islas del Caribe y se mezcló todo dando como consecuencia, entre otras sutilezas, la florida cocina guireña.

El primer taller del Encuentro sobre el Patrimonio Inmaterial, fue éste, fue el menos organizado, a decir verdad, comenzó con una hora y media de retrazo, pasamos mucho tiempo esperando y hubo poco contenido teórico, no había mise en place lista, tal vez si los asistentes al taller hubiéramos podido colaborar, nos hubiéramos ahorrado tiempo y hubiera sido mucho más divertido. Eso si, la comida, tarde, pero muy sabrosa.

Nos dimos un gustazo comiendo “Cuguyón”, una excéntrica mutación del court boullon (caldo corto, aromatizado con hierbas y vino blanco). En el colmo de la extravagancia, esta sopa está hecha con leche de coco, aceite onotado, cebollín, ocumo en trocitos, echalotes y camarones, es robusta y aromática y se queda uno con la sensación de haberse comido un mapamundi.

Luego, nos comimos unos Akrás de ocumo y bacalao, unos “buñuelos” hechos de ocumo rayado, bacalao desalado y cocido al vapor, ají dulce y echalotes. También probamos un Talkarí de pollo (honestamente hubiera preferido el de chivo) guarnecido con arroz con coco y nos tomamos una bebida “afrodisíaca” llamada Maví hecha con hojitas de Bay rum, especias y la corteza del árbol del mismo nombre.

La tallerista, la Sra. Rosa Bosh, nos contó que en Paria hay cerveza de jengibre artesanal en Diciembre y que sus amigas, cuando están en el mercado, le dicen que ellas prefieren comprar la charlota en vez del cebollín porque es “criollita”… Qué dirán los franceses, que hasta al parlamento europeo fueron a pelear para protegerla.

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Antes de los cuentos del encuentro...

No aguanto la tentanción de contarles... Mi prima y yo estábamos esperando a mi mamá en la sala de una casa, mientras visitaba a una amiga.

Un niño bellísimo, de unos 5 años, con unos ojotes grandotes y los labios como si se los hubieran delineado, corría sobre un velocípedo persiguiendo a su hermanita de 2 años que se desmayaba de las risas cada vez que él la alcanzaba.

Mi primale pregunta al niño:

"mira, chamo.... Y tu ya sabes leer?"

Y él muchachito, sabido e inteligente le responde con cara de resignación:

"estoy en eso"

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